BIBLIOTECAS, SOCIEDAD Y ESTADO


  • Relação entre as bibliotecas, as ações dos profissionais que nelas atuam e o estado.

LA DIVERSIDAD CULTURAL: EL NÚCLEO DE LA BIBLIOTECONOMÍA MULTICULTURAL

Imagen: México. Secretaría de Gobernación.

El 21 de mayo es una fecha instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2002 (tras la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural en 2001). Más allá de ser una celebración festiva de las expresiones folclóricas, esta fecha demanda un análisis crítico y estructural sobre el papel de la cultura en la cohesión social, la geopolítica y los derechos humanos en la esfera de la práctica bibliotecaria. Esta efeméride no debe entenderse como una apología del relativismo cultural, sino como un recordatorio de que la diversidad es una condición intrínseca de la humanidad. El verdadero desafío radica en construir sociedades que no utilicen las diferencias culturales como pretexto para la exclusión política o la explotación económica, sino como un patrimonio común que debe ser protegido mediante políticas públicas de acceso democrático a la información, la educación bilingüe y la justicia social.

En los campos de la Bibliotecología, la Biblioteconomía y las Ciencias de la Información, el Día Internacional de la Diversidad Cultural (21 de mayo) no es una efeméride ajena; por el contrario, toca el núcleo de estas disciplinas. En el siglo que transcurre, la biblioteca como institución social debe ser el espacio democrático por excelencia para garantizar el derecho a la memoria, el acceso a la información y el diálogo plural e intercultural.

La literatura bibliotecológica en materia de «servicios bibliotecarios multiculturales» ha experimentado una evolución relevante. Pasó de ser un tema periférico o asistencial en la segunda mitad del siglo XX a convertirse en un pilar fundamental de la biblioteconomía social y la justicia informativa en el siglo XXI. Como muestra tengamos en cuenta estos libros: R. R. Du Mont, L. Buttlar y W. Caynon. Multiculturalism in libraries (Westport: Greenwood Press, 1994); G. D. Leonard. Multicultural acquisitions (New York: The Haworth Press, 1993); J. I. Larsen, D. L. Jacobs y T. Vlimmeren. Multiculturalidad en la biblioteca: cómo pueden servir las bibliotecas públicas a las poblaciones multiculturales. (Barcelona: Fundación Bertelsmann, 2004); F. García López. Los servicios bibliotecarios multiculturales en las bibliotecas pública españolas. España: Editorial Trea, 2009). Así, en la producción académica y profesional de las últimas décadas, se pueden identificar varios ejes esenciales sobre cómo la disciplina aborda la temática de la Biblioteconomía multicultural (Multicultural librarianship), cuyo núcleo teórico-práctico es la diversidad cultural desde diferentes dimensiones.

Tapa del libro . Editorial Trea.

La literatura destaca que las instituciones bibliotecarias no deben buscar que el inmigrante o la minoría étnica "olvide" su cultura para adaptarse, sino que debe actuar como un puente bicultural. Debe dotar a la comunidad usuaria minoritaria de herramientas para conocer el nuevo entorno (clases de idioma local, talleres sobre legislación o trámites) al mismo tiempo que debe preservar y dignificar su identidad de origen. Autores enfocados en la dimensión social de la disciplina diferencian claramente entre dos modelos institucionales en sus textos: 1] las bibliotecas excluyentes (o monolíticas), diseñadas bajo un esquema homogéneo, eurocéntrico o monolingüe, donde las minorías quedan olvidadas, ignoradas, marginadas e invisibilizadas; y 2] las bibliotecas incluyentes, espacios que entienden que la comunidad no es uniforme, sino espacios no comerciales de encuentro comunitario, donde se diluyen tensiones y prejuicios entre nativos e inmigrantes mediante el diálogo intercultural. Un tema recurrente en los estudios publicados en artículos de revistas académicas, capítulos de libros y monografías es la complejidad de la gestión de colecciones multiculturales. Las investigaciones advierten contra la compra superficial de materiales (por ejemplo, tener solo un par de libros en el idioma de una minoría para cumplir la cuota). Se exige un análisis de la comunidad en relación con sus necesidades reales. Los artículos de buenas prácticas sugieren para bibliotecas pequeñas o rurales que la adquisición y catalogación centralizada de fondos en lenguas minoritarias es la estrategia más eficiente. Esto permite rotar colecciones y evitar gastos duplicados en materiales difíciles de conseguir. En comunidades con altos índices de analfabetismo o lenguas principalmente orales (como muchos pueblos originarios), la literatura enfatiza la migración hacia formatos audiovisuales, podcasts y registros sonoros.

Entre los conceptos más estudiados en los últimos años cabe mencionar la competencia multicultural del personal bibliotecario. La literatura académica ya no solo pide personal amable, sino profesionales formados para: 1] reconocer y neutralizar sus propios sesgos inconscientes; 2] entender las barreras culturales en la recuperación de información (por ejemplo, cómo distintas culturas estructuran el conocimiento o desconfían de las instituciones públicas); y 3] diseñar sistemas señaléticos y servicios de referencia en múltiples alfabetos o idiomas. Los estudios de comunidades usuarias y lectoras más recientes demuestran que las poblaciones migrantes y transnacionales hacen un uso intensivo de la tecnología de la biblioteca (internet, recursos digitales). La literatura describe la biblioteca multicultural actual como un "santuario digital" donde las personas no solo buscan asimilar información local, sino producir sus propios contenidos, conectarse con sus países de origen y mitigar el desarraigo. En suma, la literatura bibliotecológica actual que enfatiza la diversidad cultural ya no trata el servicio multicultural como un "extra" de beneficencia, sino como una obligación democrática. Las bibliotecas en general y las bibliotecas públicas en particular se redefinen en los textos científicos como instituciones inherentemente plurales y antirracistas, cuyo éxito se mide por su capacidad de reflejar fielmente la demografía de su entorno.

Uno de los puntos de partida son los documentos de la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas), especialmente el Manifiesto de la IFLA/UNESCO por la Biblioteca Multicultural. Escrito que defiende el acceso a los servicios de información, basados en la equidad y el rechazo a la asimilación forzada. Este Manifiesto, subtitulado puntualmente La biblioteca multicultural: portal de acceso a una sociedad de culturas diversas en diálogo, es el documento normativo e ideológico más importante a nivel internacional para fundamentar los servicios que ofrecen las bibliotecas incluyentes. Fue aprobado por la UNESCO en su Conferencia General en 2009 y constituye la hoja de ruta oficial para que los sistemas de bibliotecas aborden sin cortapisas los valores y principios que entrañan diversidad cultural. El Manifiesto parte de la premisa de que la diversidad es el patrimonio común de la humanidad y debe ser preservada y dinamizada. Establece que los servicios bibliotecarios orientados a minorías lingüísticas, inmigrantes, refugiados, exiliados o pueblos originarios son derechos fundamentales e integrantes de los servicios básicos de cualquier biblioteca, principalmente la pública.

Imagem: IFLA/UNESCO

El Manifiesto incide de manera muy clara en cómo debe estructurarse la institución bibliotecaria multicultural. En primera instancia, los servicios bibliotecarios multiculturales no deben depender de la buena voluntad de un personal bibliotecario entusiasta; deben estar integrados en los planes estratégicos y presupuestarios permanentes de la biblioteca con el apoyo del gobierno local. Recomienda activamente que el personal de la biblioteca refleje la diversidad de la comunidad. Esto implica contratar a profesionales que dominen los idiomas locales de las minorías o que pertenezcan a dichas culturas para generar confianza y romper barreras institucionales. Asimismo, el texto insta a las bibliotecas a trabajar estrechamente con organizaciones de inmigrantes, líderes comunitarios y centros culturales para asegurar que las adquisiciones y actividades respondan a necesidades reales de información. En la teoría y la práctica de los profesionales de la información, el Manifiesto es la herramienta de defensa (advocacy) legal e institucional más poderosa que tienen para justificar la asignación de presupuestos y recursos que apunten hacia la inclusión y la equidad social.

Para llevar el Manifiesto a la práctica, la IFLA complementa este texto con sus pautas técnicas (Directrices de la IFLA para los Servicios Bibliotecarios Multiculturales, 3ª ed., 2009). Aunque el manifiesto es un documento de principios políticos y filosóficos, las directrices técnicas derivadas establecen criterios muy claros sobre cómo deben ser las colecciones. En este documento se sugiere que la colección en lenguas minoritarias debe reflejar de forma proporcional el porcentaje de población que habla dicho idioma en la comunidad; que, si una minoría lingüística representa más del 10% de la población local, la biblioteca debe esforzarse por ofrecer una colección y servicios equivalentes en calidad y volumen a los de la lengua mayoritaria. Asimismo, establece un mínimo crítico: ninguna colección para un grupo lingüístico local debe ser inferior a 100 o 200 títulos para que sea considerada funcional y atractiva, independientemente de qué tan pequeño sea el grupo. Por ende, las colecciones multiculturales no deben ser estáticas ni basarse únicamente en donaciones obsoletas. Deben renovarse con el mismo ritmo (tasas de descarte y adquisición) que la colección general.

Históricamente, las bibliotecas nacionales y académicas se construyeron bajo un paradigma colonial y eurocéntrico, privilegiando el pensamiento occidental y la cultura escrita hegemónica. Consecuentemente, fechas como la del 21 de mayo invitan a reflexionar sobre cómo los sistemas de organización del conocimiento (como la Clasificación Decimal Dewey o los encabezamientos de materia) a menudo han marginado, exotizado o invisibilizado los saberes de los pueblos originarios, las comunidades afrodescendientes y las minorías y comunidades desatendidas o menos favorecidas. Frente a esto, la Bibliotecología social como disciplina que promueve o debe promover la justicia social bibliotecaria, busca descolonizar las colecciones y dar el mismo estatuto científico e histórico a las epistemologías del Sur global, combatiendo el epistemicidio, es decir, la destrucción o anulación de las formas de conocimiento de los individuos, grupos y pueblos oprimidos.

Una biblioteca que respeta la diversidad cultural no se limita a acumular libros; construye su acervo con una perspectiva interseccional, por ende, desarrolla colecciones diversas e incluyentes. Esto implica el compromiso de adquirir, preservar, organizar y difundir materiales en lenguas originarias y minoritarias, apoyando la alfabetización bilingüe y evitando la muerte lingüística. Las políticas de desarrollo de colecciones deben asegurar la representatividad. Esto incluye la incorporación activa de la literatura con perspectiva de género, las disidencias y las producciones científicas y humanísticas de comunidades históricamente subrepresentadas, rompiendo con el monopolio de las grandes editoriales comerciales transnacionales.

El paso de las bibliotecas monolíticas a las bibliotecas multiculturales se refleja también en la gama de sus servicios. Ya no basta con permitir la entrada a personas usuarias diversas; se requiere una participación más activa. Las bibliotecas ahora son más que nunca el lugar de encuentro simétrico donde las comunidades migrantes, indígenas o marginadas no son meras receptoras de información, sino agentes activos que comparten sus saberes mediante la oralidad, los talleres y proyectos comunitarios. Es decir, a través de proyectos, programas y planes constituidos por una serie de servicios de extensión bibliotecaria, intramuros y extramuros. La migración hacia plataformas y softwares libres, así como el impulso al Movimiento de Acceso Abierto (Open Access), son recursos y políticas esenciales en la Bibliotecología progresista para democratizar el conocimiento y romper las barreras económicas que acentúan la brecha cultural, principalmente en América Latina y el Caribe.

Dado que el patrimonio documental del mundo se encuentra bajo una amenaza constante y multifactorial, exacerbada por conflictos geopolíticos, dinámicas de censura institucional, una globalización asimétrica que homogeneiza las identidades y los efectos devastadores de las crisis climáticas, la comunidad bibliotecaria global está llamada a resignificar las efemérides internacionales de la diversidad cultural. En particular, la conmemoración del 21 de mayo (Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo) no puede reducirse a una celebración folclórica o superficial; debe ser valorada desde el prisma de las políticas de responsabilidad social bibliotecaria. Esto implica un compromiso deontológico y vinculante orientado a la salvaguardia activa del patrimonio inmaterial, las tradiciones orales y la memoria contenida en los archivos locales, que suelen ser los eslabones más vulnerables de la cadena informativa.

Históricamente, la destrucción deliberada de bibliotecas y centros de documentación no constituye un daño colateral de los conflictos, sino una estrategia deliberada de dominación. Fenómenos como la biblioclastia (la destrucción física de los libros), el libricidio (el asesinato de la cultura escrita) y el memoricidio (la erradicación sistemática de la memoria histórica de un pueblo) ejecutados en contextos de guerra o bajo regímenes ideológicos totalitarios, representan en el fondo crímenes de lesa cultura y atentados directos contra la diversidad cultural de la Humanidad. Al borrar el registro documental de una comunidad, se busca anular su pasado, deslegitimar su presente y asimilar o erradicar su identidad futura. Por consiguiente, la custodia de la memoria no es una labor neutral ni meramente técnica. Proteger estos ecosistemas documentales —especialmente aquellos que custodian los saberes de minorías, pueblos originarios y grupos subalternizados— se configura hoy como un acto de resistencia política bibliotecaria. Esta resistencia exige abandonar la vieja quimera de la neutralidad profesional para asumir un rol activo en la defensa de los derechos humanos y culturales, transformando así a la biblioteca en un bastión de justicia epistémica, paz social y resiliencia comunitaria frente a la barbarie y el olvido.

Finalmente, para la Bibliotecología social contemporánea, la efeméride del 21 de mayo trasciende la mera conmemoración institucional para convertirse en un recordatorio crítico y urgente: las colecciones, los servicios de información y los espacios de lectura son dispositivos pedagógicos y recursos idóneos para agenciar el cambio social y la emancipación de los pueblos periféricos. En un orden global donde las lógicas del eurocentrismo y el colonialismo cultural persisten en la validación y distribución del conocimiento, las bibliotecas latinoamericanas tienen la responsabilidad social, política e histórica de descolonizar sus propios acervos y servicios. Esto implica visibilizar las epistemologías del Sur, las lenguas originarias y las narrativas subalternas que históricamente han sido confinadas al olvido o a la categoría de folclor. Celebrar la diversidad cultural desde la praxis bibliotecaria exige, por lo tanto, abandonar la comodidad de la gestión técnica pasiva y asumir un compromiso ético y político militante. Este compromiso es indispensable para transformar radicalmente a la institución, dejando atrás el viejo modelo de la biblioteca como templo de una cultura homogénea y hegemónica, para convertirla en un espejo democrático, plural y multicultural. Solo mediante políticas de adquisición incluyentes, servicios de referencia con pertinencia cultural y la eliminación de barreras lingüísticas y socioeconómicas, será posible que todas las identidades se reconozcan, dialoguen y habiten las bibliotecas de manera digna, equitativa y libre. Al final, la democratización de la información solo es real cuando garantiza el derecho de cada comunidad a nombrarse a sí misma y a construir su propio futuro desde su memoria.

Bibliografía

Libros
Cuban, S. (2007). Serving new immigrant communities in the library. Wesport, Connecticut: Libraries Unlimited.

Datta, S., y Simsova, S. (1989). Cultural diversity & libraries: today & tomorrow. London: PNL Press.

Du Mont, R. R., Buttlar, L. y Caynon, W. (1994). Multiculturalism in libraries. Westport: Greenwood Press.

García López, F. (2009). Los servicios bibliotecarios multiculturales en las bibliotecas pública españolas. Gijón, Asturias: Editorial Trea.

Ho?avová, B., y Richterová, D. (2005). Libraries for all: the role of public libraries in a multicultural society. Prague, Czech Republic: Multicultural Center Prague.

Immroth, B., Peña McCook, K. (eds.) (2000). Library services to youth of Hispanic heritage. Jefferson, North Carolina: McFarland.

Jones, S. D., y Murphy. B. (eds.) (2019). Diversity and inclusion in libraries: a call to action and strategies for success. Lanham, Maryland: Rowman & Littlefield.

Larsen, J. I., Jacobs, D. L. y Vlimmeren, T. van. (2004). Multiculturalidad en la biblioteca: cómo pueden servir las bibliotecas públicas a las poblaciones multiculturales. Barcelona: Fundación Bertelsmann.

Rosales Mendoza, A. L., y Reyes Sánchez, J. (2021). Para comprender los derechos humanos: género, diversidad y violencia. México: Universidad Pedagógica Nacional, 2021.

Silva, F. C. G., Lima, G. S. (Orgs.). (2018). Bibliotecári@s Negr@s: ação, pesquisa e atuação política.  Florianópolis, SC: Associação Catarinense de Bibliotecários.

Silva, F. C. G. (Org.) (2021). Bibliotecári@s negr@s: perspectivas feministas, antirracistas e decoloniais em Biblioteconomia e Ciência da Informação. Florianópolis, SC: Rocha Gráfica e Editora; Selo Nyota.

Špa?ková, L.; Štefková, J. (eds.) (2006). Libraries as gateways to the integration of immigrants in the EU [European Community]. Prague: Multicultural Center Prague

Vincent, J. (2022). Libraries and sanctuary: supporting refugees and other new arrivals. London: Routledge.

Capítulos de libros 

Casa Tirao, Beatriz. (2007). Bibliotecas e información en la diversidad cultural. En El multiculturalismo y los servicios de información (pp. 1-8). México: UNAM, Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas.

----------------. (2008). El rol de la biblioteca pública frente a los distintos rostros de la diversidad cultural. En Diversidad cultural y acceso a la información (pp. 1-17). México: UNAM, Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas.

Leonard, G. D. (2003). Multiculturalism and library services. En: Multicultural acquisitions (pp. 3-19). New York: The Haworth Press.

Martínez Rider, Rosa María. (2008). Diversidad cultural y bibliotecas públicas. En Diversidad cultural y acceso a la información (pp. 75-102). México: UNAM, Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas.

Artículos

Barroso, D., Gomes, E., Valério, E. D., Silva, F. C. G. y Lima, G. S.  (Orgs). (2019). Epistemologias negras: relações raciais na Biblioteconomia. Florianópolis, SC: Rocha Gráfica e Editora.

Barter, R. (1996). Multiculturalism and libraries: and still the battle rages. New Library World, 97(4), 10-14.

Benedito, B. O. & Ribeiro, M. A. (2021). Competência em informação e gestão da diversidade: uma inter-relação de sucesso. Revista Brasileira de Biblioteconomia e Documentatação, 27, 1-18. 

Caridad, M., García López, F., y Morales García, A. M. (2010). Biblioteca y sociedad multicultural: la actuación de biblioteca pública española en torno de la diversidad cultural. Inclusão Social, 3(2), 38-53.

Chadnoya, I. (2012). Library services to multicultural communities: Russian best practice. Slavic & East European Information Resources, 13(4), 239-244. 

Cramer, E. (2008). Servicios para la comunidad: sharing the experience of three Hispanic services librarians in North Carolina. North Carolina Libraries, 66(3), 53-57.

Cox Jr., T. (1991). The multicultural organization. The Executive, 5(2), 34-47. 

Elbeshausen, H., y Skov, P. (2004). Public libraries in a multicultural space: a case study of integration processes in local communities. New Library World, 105(3/4), 131-141.

Flores, C., Reyes-Narváez, C., Pinto-Troncoso, G., & Olivares González, C. (2022). Neurodiversidad en la biblioteca académica: adaptaciones en colecciones y servicios. Ibersid: Revista de Sistemas de Información y Documentación, 16(2), 111–119.

Meneses-Tello, Felipe. (2020). Bibliotecas y justicia social: el paradigma político-social de la biblioteca inclusiva y la biblioteca incluyente. Fhola de Rosto: Revista de Biblioteconomia y Ciência da Informação, 6(3), 54-77.

Mestre, L. S. (2010). Librarians working with diverse populations: what impact does cultural competency training have on their efforts?. The Journal of Academic Librarianship, 36(6), 479-488

Muñoz Feliu, M. C., y Martínez Ortega, M. (2011). Análisis del impacto de los proyectos de bibliotecas interculturales en la Comunitat Valenciana (2004-2010). Métodos de Información. II Época, 2(3), 111-125. 

Ontoria, A. (1994). Servicios bibliotecarios para poblaciones multiculturales. Educación y Biblioteca, 6(51), 72-77. 

Saurin Parra, J. (2007). Los servicios bibliotecarios para minorías culturales. Estado de la cuestión. Boletín de la ANABAD, 57(3), 145-165 

Sendra Pérez, G. (2008). Servicios multiculturales: bibliotecas para usuarios de múltiples nacionalidades. Educación y Biblioteca. (DOSSIER El compromiso social en el trabajo bibliotecario. Coordinado por Pedro López López, 166, 82-87.

Tandé, A. (2020). Cultural policies mixing commonality and difference? The case of public libraries in French cities. Ethnic and Racial Studies, 43(11), 2062-2079.

Wertheimer, L. (1973).  Multiculturalism and public libraries. Canadian Library Journal. 30 (3), 243-245

Zielinska, M. F. (1978). Multiculturalism and library services to ethnic communities. Unesco 
Bulletin for Libraries, 32(1), 15-22, 66.

Directrices, declaraciones y manifiestos

ALA. (2007). Guidelines for the Development and Promotion of Multilingual Collections and Serviceshttps://alair.ala.org/items/753670fc-f5a7-4c25-b847-32ba1fc76d88

IFLA. (2008). Manifiesto IFLA por la Biblioteca Multicultural
https://www.ifla.org/wp-content/uploads/2019/05/assets/library-services-to-multicultural-populations/publications/multicultural_library_manifesto-es.pdf

IFLA. (2009). Comunidades multiculturales: directrices para el servicio bibliotecario. 3ª edición. https://www.ifla.org/wp-content/uploads/2019/05/assets/library-services-to-multicultural-populations/publications/multicultural-communities-es.pdf

UNESCO. (2001). Declaración universal de la UNESCO sobre la diversidad cultural. Boletín de Derecho de Autor, 36 (1), 4-11.  https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000128347_spa

Otros escritos

Meneses-Tello, F. (2010). El paradigma multicultural de la biblioteca pública. INFOhome.

https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=561

---------------. (2018). La responsabilidad multicultural del personal bibliotecario. INFOhomehttps://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1110

---------------. (2021). Bibliotecas y cultura: relación desde diferentes ciencias sociales. INFOhome. https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1285

----------------. (2021). Bibliotecas y multiculturalismo: el trabajo pionero en algunos países anglófonos.  INFOhome. https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1316

---------------. (2021). Bibliotecas y multiculturalismo: los rastros precursores en Iberoamérica. INFOhome. https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1323

---------------. (2021). De la biblioteca monolítica a la biblioteca plural: transición hacia la biblioteca multicultural. INFOhomehttps://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1306

---------------. (2021). Diversidad cultural bibliotecaria. INFOhome.   https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1291

---------------. (2022). Las bibliotecas de la Ucrania multicultural en tiempos de guerra. INFOhome. https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1375

----------------. (2022). Las bibliotecas santuario: espacios para promover la justicia social y la diversidad cultural.  INFOhomehttps://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1433

----------------. (2023). La diversidad sexual y de género en los espacios bibliotecarios violetas. INFOhome. https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1455

----------------. (2024) Preludio de la biblioteconomía negra en los Estados Unidos.  INFOhome.  https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1531

----------------.  (2024). La diversidad racial en torno a las bibliotecas y sus bibliotecarios: el pensamiento de Shiraz Durrani. INFOhome https://www.ofaj.com.br/colunas_conteudo.php?cod=1551


   8 Leituras


Saiba Mais





Sem Próximos Ítens

Ítem Anterior

author image
EL DILEMA DE GESTIÓN EN LA BIBLIOTECA CENTRAL DE LA UNAM: INFRAESTRUCTURA VS. SERVICIOS
Maio/2026



author image
FELIPE MENESES TELLO

Cursó la Licenciatura en Bibliotecología y la Maestría en Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por la (UNAM). Actualmente es profesor definitivo de asignatura en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM. En la licenciatura imparte las cátedras «Fundamentos de Servicios de Información« y «Servicios Bibliotecarios y de Información» con una perspectiva social y política. Asimismo, imparte en el programa de la Maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información de esa facultad el seminario «Servicios Bibliotecarios para Comunidades Multiculturales». Es coordinador de la Biblioteca del Instituto de Matemáticas de esa universidad y fundador del Círculo de Estudios sobre Bibliotecología Política y Social (2000-2008) y fue responsable del Correo BiblioPolítico que publicó en varias listas de discusión entre 2000-2010. Creó y administra la página «Ateneo de Bibliotecología Social y Política» en Facebook.