BIBLIOTECAS, SOCIEDAD Y ESTADO


  • Relação entre as bibliotecas, as ações dos profissionais que nelas atuam e o estado.

DE LA BIBLIOTECA MONOLÍTICA A LA BIBLIOTECA PLURAL: TRANSICIÓN HACIA LA BIBLIOTECA MULTICULTURAL

El conocimiento teórico de la culturalidad, pluralidad, interculturalidad y multiculturalidad, términos que se entreveran con la expresión diversidad cultural, es lo que nos permite generar o entender conceptos que fundamenta la relación que existe entre «bibliotecología, biblioteconomía y multiculturalismo». Esfera cognitiva que comprende el fenómeno social que se ha dado a conocer como el «multiculturalismo en las bibliotecas». En el marco de esta temática se ha originado la palabra clave «biblioteca multicultural», la cual se puede considerar como el objeto de estudio de la «biblioteconomía multicultural» (multicultural librarianship). En el plano de la biblioteconomía critica, se ha formulado la expresión «biblioteconomía multicultural crítica» (critical multicultural librarianship). En este panorama se ha estado teorizando sobre los «servicios bibliotecarios multiculturales», perspectiva que refleja la diversidad cultural en la práctica bibliotecaria. Véase la Fig. 1

 

 

La biblioteconomía crítica, concebida como vertiente teórica-práctica, se inclina por el compromiso con la diversidad cultural y la inclusión social. Basada en pensadores de la teoría crítica (doctrina que se originó en la Escuela de Fráncfort  con escritos de Theodor Adorno, Walter Benjamin, Max, Horkheimer, Herbert Marcuse, Jürgen Habermas, Hermann Schweppenhäuser, Erich Fromm, y otros),  la pedagogía crítica (corriente filosófica de la educación promovida por Paulo Freire, Henri Giroux, Peter McLaren, Donaldo Macedo y otros) y la pedagogía feminista (marco pedagógico basado en ideas feministas de Patti Lather, Ileana Jiménez, Judy Chicago, Gloria Jean Watkins, Sandra Acker, y otras), la biblioteconomía crítica impugna modelos tradicionales de trabajo bibliotecario.

Así que la biblioteconomía multicultural crítica aboga por la acción en pro de la justicia social y en favor del desmantelamiento de las estructuras sociales y políticas opresivas, entre ellas las que se apoyan en la supremacía blanca, el patriarcado y el capitalismo. Así, entre otras cosas, cuestiona y replantea los sistemas bibliotecarios no equitativos; argumenta el cambio de reglas racistas de catalogación; apoya formas inclusivas y éticas de publicación; explora enfoques feministas de liderazgo bibliotecario; y rechaza el mito que respalda la postura neutral de las bibliotecas y su personal. En general, la biblioteconomía multicultural crítica sugiere que observemos sistemáticamente la esfera de la diversidad cultural, interna y externa, de las instituciones bibliotecarias, pero con perspectiva social y política.

Con base en la valoración de la diversidad cultural, se han planteado algunos modelos de desarrollo organizacional multicultural. El desarrollo de organizaciones en un mundo diverso ha estado motivado por varias lacras que reflejan injusticia social, entre ellas: el racismo, la discriminación, la xenofobia, el sexismo, el patriarcado, la supremacía de género, etcétera. La respuesta ha sido: gestión social de la diversidad, acción afirmativa, igualdad de oportunidades, erradicación de la opresión social, igualdad de género, integración social en la sociedad de acogida, educación con perspectivas multiculturales, entre otras formas. Será Jackson Bailey y Evangelina Holvino quienes en la década de los ochenta del siglo XX comenzarían a reflexionar sobre el desarrollo de las organizaciones multiculturales. Ellos definieron un modelo que describe los procesos de cambio por los que atraviesan las organizaciones con el fin de su respectiva transformación. Para tal efecto, sugirieron tres niveles, con dos etapas secuenciales cada una para transitar de la etapa monocultural a la multicultural, a saber:

Nivel 1

Etapa 1 Organización excluyente. 

Etapa 2 El club.

Nivel 2

         Etapa 3 Organización obediente.

         Etapa 4 Organización de acción afirmativa.

Nivel 3

         Etapa 5 Organización redefinida.

         Etapa 6 Organización multicultural.

Sintetizando, el desarrollo de las organizaciones multiculturales Bailey y Holvino aluden a tres niveles de multiculturalismo dentro de una organización:

Nivel 1 Organización monocultural. No hay interés en ser una organización multicultural. Se interesa solo en mejorar el dominio, el privilegio y el acceso de quienes están en posiciones de supremacía racial.

Nivel 2 Organización no discriminatoria. No discriminación en un contexto monocultural. Interesada en contratar personas de diferentes culturas, pero sin cambiar la forma en que están las cosas en concordancia con el estatus social.

Nivel 3 Organización multicultural. Enfatiza en ser una organización multicultural porque tiene: a) una representación cultural diversa, b) una distribución equitativa de poder e influencia, c) un apoyo decidido por la eliminación de la opresión, y d) perspectivas multiculturales que favorece a la sociedad en general.

Pero la fuente de donde surgen las nociones de biblioteca monolítica, biblioteca plural y biblioteca multicultural es del libro Multiculturalism in libraries (1994), de Rosemary Ruhig Du Mont, Lois Buttlar y William Caynon. No obstante, en relación con las ideas de lo monolítico, plural y multicultural, estos autores se basan en el artículo “The multicultural organization” (1991) de Taylor Cox Jr. Para este autor, las organizaciones son cada vez más diversas en términos de género, raza, etnia y nacionalidad. Es por esto que la transición hacia el modelo multicultural que infiere Cox es tomado en cuenta  por Du Mont, Buttlar y Caynon en el campo de las bibliotecas, toda vez que se reconoce que la diversidad cultural puede ocasionar beneficios sustanciales. Aunque este fenómeno también implica importantes desafíos en una sociedad multicultural, pues los tres tipos de organizaciones que explica Cox se basan en términos de etapas de desarrollo en un marco de intensa diversidad cultural. Veamos cuáles son los criterios que determinan la definición de cada uno de esos tipos

Para Cox, la «organización monolítica» es muy homogénea y con un bajo nivel de integración estructural. El personal que labora en esta categoría de organizaciones está conformado principalmente por hombres blancos, por lo que emplean en puestos altos a pocas mujeres y hombres que pertenecen a minorías sociales. Así que estas organizaciones se caracterizan por presentar altos niveles de segregación ocupacional con personas de minorías étnicas, a quienes se les contrata habitualmente para realizar trabajo de baja categoría. En este ámbito los prejuicios raciales y étnicos se manifiestan abiertamente.  Cierto que con los movimientos feministas y de derechos civiles en las últimas tres o cuatro décadas del siglo XX las cosas fueron cambiando para dar paso paulatinamente a la organización plural.

Cox afirma que la «organización plural» se diferencia de la organización monolítica en aspectos de contratación y promoción de personal, pues en la institución plural se incluyen a más personas de orígenes culturales minoritarios, esto es, diferentes al grupo dominante. Por ende, esta segunda categoría de organización logra un mejor nivel de integración estructural que la monolítica. Empero, el problema de la integración sesgada entre funciones, niveles y grupos de trabajo, típico en la organización monolítica, aún prevalece en la organización plural. Es decir, el porcentaje de personal que pertenece a grupos minoritarios en puesto altos aún es bajo. Si bien se reduce sustancialmente la discriminación y los prejuiciosos raciales y étnicos en este tipo de organización, los prejuicios implícitos o inconscientes aún perduran.

La «organización multicultural» es aquella que no solamente incluye muchos grupos culturales diferentes, sino que además valora en su justa dimensión la diversidad cultural. Esto implica comprender las deficiencias de la organización plural. Para que la organización multicultural supere los defectos de la organización plural es preciso que se caracterice por ser verdaderamente plural, desarrolle una integración estructural completa, no tenga prejuicios ni comenta actos de discriminación, no produzca brecha entre los diversos grupos de identidad cultural y procure bajos niveles de conflictos intergrupales. Para Cox, esta naturaleza de organización debe ser el prototipo organizacional a construir en el presente y futuro. 

Ahora bien, con base en Du Mont, Buttlar y Caynon, distingamos las tres etapas de desarrollo bibliotecario. Es decir, de la biblioteca monolítica a la biblioteca plural, y así hasta lograr la modalidad de la biblioteca multicultural.

1] La biblioteca monolítica. La característica principal de esta naturaleza de servicio de biblioteca es que es altamente homogéneo en términos tanto de colecciones como de servicios. Es decir, estos recursos sirven a la mayoría de la población con poca o ninguna representación de autores y temas que importan a las minorías o servicios relacionados con los intereses de grupos minoritarios. En esta contextura el poder de la información para las minorías sociales se ignora, censura o silencia.

En gran medida, los miembros de grupos minoritarios que utilizan una biblioteca de esta naturaleza o que están empleados en ésta deben adaptarse a las normas existentes, enmarcados tradicionalmente por los intereses de la mayoría. En este tipo de bibliotecas el personal no se hace responsable en ofrecer la información requerida por algunos grupos minoritarios. Es decir, por motivos de raza, etnia, clase, orientación sexual, género y otros factores, a determinadas personas se les niega o tergiversa el acceso a la información.

Es un hecho evidente de que la biblioteca monolítica no es el servicio de biblioteca para atraer a los usuarios pertenecientes a las «minorías culturales» como tampoco para formar un equipo de personal bibliotecario heterogéneo. Por lo tanto, este modelo no es una opción deseable para las bibliotecas del siglo XXI.

2] La biblioteca plural. Tiene personal más heterogéneo que la biblioteca monolítica y toma medidas para ser más inclusiva en términos de colecciones y servicios que la biblioteca monolítica. Estas medidas incluyen políticas de empleo que hacen un esfuerzo especial para contratar y retener a las personas pertenecientes a grupos minoritarios.

También significa que las políticas de desarrollo de colecciones y opciones de programación son bastantes selectivas con el fin de incluir los intereses de las minorías. Como resultado de estos esfuerzos, la biblioteca plural, alcanza un nivel mucho más alto de la integración estructural que la biblioteca monolítica.

La biblioteca plural representa una mejora con respecto a la biblioteca monolítica en la prestación de servicios eficaces de biblioteca a un público multicultural, sin embargo, la incapacidad para abordar los aspectos culturales de integración es una de las principales deficiencias de este tipo de biblioteca y es un punto importante que la distingue de la biblioteca multicultural.

3] La biblioteca multicultural. Conocer, respetar y valorar la diversidad cultural se convierte en el sello distintivo de la biblioteca multicultural. Así, la administración de la biblioteca se compromete a la planificación y ejecución de un programa eficaz, con el compromiso de tiempo requerido del personal y los fondos institucionales necesarios para apoyar la aplicación del mismo.

Una organización que simplemente contiene muchos grupos culturales diferentes es una organización plural, pero se considera que es multicultural, si la organización conoce, reconoce y valora esta diversidad con el respeto debido.

Las bibliotecas multiculturales pueden y deben tener un papel importante en el servicio a las necesidades de información de una población diversa, misma que produzca líderes capaces de desarrollar soluciones en torno a los problemas que implican diversidad cultural en el marco de nuestra sociedad.

Una biblioteca de esta índole incluye la prestación de colecciones y servicios que reflejan el carácter multicultural de la sociedad. Centro bibliotecario en el que se reconoce y valora la multiplicidad de culturas, proyectándose e impregnándose esta multiculturalidad en toda la institución bibliotecaria.

En concordancia con lo anterior, la biblioteca multicultural es la institución social que desarrolla acervos bibliográficos plurales. Es la institución que gestiona servicios bibliotecarios culturalmente diversos y cuyo personal conoce, respeta y valora las características étnicas, lingüísticas y culturales de la comunidad a la que sirve con perspectiva plural, intercultural y multicultural.

Las bibliotecas multiculturales respondan positivamente a la diversidad cultural para crear nuevas formas de desarrollo y organización de colecciones bibliográficas y administración o gestión de servicios bibliotecarios. Este enfoque reconoce las similitudes y diferencias entre los grupos culturales y sugiere que la diversidad cultural no puede ser ignorada o minimizada, sino que esa diversidad puede ser vista como un recurso en el diseño y desarrollo de servicios bibliotecarios multiculturales. En algunos países, como Colombia y España, se ha estado escribiendo el término de «bibliotecas interculturales». En Colombia (2014) se distingue en el plano del Programa de Educación Lectora Intercultural, el cual surge del proyecto de Representaciones sociales de la lectura-escritura-oralidad en las voces afrofemeninas: horizontes de sentido para prácticas bibliotecarias de educación lectora interculturales. En España (2011, 2013) en el marco del Proyecto Bibliotecas Interculturales en Andalucía, especialmente en la provincia de Almería. Según se puede apreciar, se trata de un concepto secundario aún no definido explícitamente y que, por ende, subyace a la teoría y práctica de la biblioteca multicultural. En la Fig. 2 se esboza la transición de la biblioteca monolítica a la biblioteca multicultural.

 

 

La idea fundamental de la Fig. 2 es: El servicio plural de biblioteca, en el marco de la transición del servicio monolítico de biblioteca hacia el servicio multicultural de biblioteca, sugiere que es el nivel intermedio entre una biblioteca ajustada al statu quo y una biblioteca adaptada a los grandes procesos culturales de cambio social. En relación con sus colecciones, servicios y personal, la primera noción es una institución bibliotecaria monocultural, homogénea, monoétnica, excluyente y tradicional; la tercera es intercultural, heterogénea, multiétnica, incluyente y progresista. La segunda, es el intervalo o interludio.

Ahora es momento de percibir cuál es el entorno disciplinal de los servicios bibliotecarios para comunidades multiculturales. Se sugiere que la bibliotecología general se observe dualmente, es decir: 1] como disciplina y 2] como profesión. Como disciplina, la bibliotecología (library science) tiene una rama que se conoce con el nombre de «bibliotecología social»; como profesión la biblioteconomía (librarianship) tiene la especialidad denominada «biblioteconomía social» (social librarianship). De la bibliotecología social se deriva la «bibliotecología multicultural»; de la biblioteconomía social se origina la «biblioteconomía multicultural». Y el objeto de estudio y de práctica profesional en este entorno es la «biblioteca multicultural». 

La noción de biblioteca multicultural no se refiere únicamente a las bibliotecas públicas, sino a todas las demás categorías, como bibliotecas comunitarias, populares, escolares, académicas, especiales, especializadas y nacionales.  Entre los principales elementos de estas organizaciones multiculturales, se identifica en primer lugar al personal bibliotecario, pues es éste el que va a desarrollar y organizar las colecciones y a gestionar los servicios para personas que pertenecen a comunidades étnicas, inmigrantes y asiladas o refugiadas. Todos estos elementos en un escenario multicultural. Véase la Fig. 3

 

 

En efecto, la bibliotecología/biblioteconomía multicultural afianza tanto el desarrollo y la organización de las colecciones como la administración o gestión de los servicios para comunidades con una gran diversidad cultural, compuesta por diferentes grupos étnicos, inmigrantes y asilados. Pero sin soslayar otras personas o grupos vulnerables o minoritarios que son parte de la multiculturalidad constituida en sociedad.

Las nociones planteadas en etapas y niveles secuenciales por Jackson y Holvino (1988), y reformuladas por Dowing, MacAdam y Nichols (1993) para el caso de las bibliotecas académicas, tienen cierta semejanza con las tres etapas de desarrollo que explicaría Cox (1991), y en las que Du Mont, Buttlar y Caynon (1994) se basaron para formular las nociones de bibliotecas monolíticas, plurales y multiculturales. En este sentido, este conocimiento se originó en las últimas décadas del siglo XX. Si bien Jackson (2014) continuaría en la década pasada profundizando sobre este tema, su perspectiva no se ha modificado en cuanto a las etapas y niveles que refiere sobre el desarrollo de las organizaciones multiculturales.

Referencias

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Franklin, John Hope. Libraries in a pluralistic society. In Libraries and the life of the mind in America: addresses delivered at the centennial celebration of the American Library Association, pp. 3-13. Chicago: American Library Association, 1977.

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FELIPE MENESES TELLO

Cursó la Licenciatura en Bibliotecología y la Maestría en Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por la (UNAM). Actualmente es profesor definitivo de asignatura en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM. En la licenciatura imparte las cátedras «Fundamentos de Servicios de Información« y «Servicios Bibliotecarios y de Información» con una perspectiva social y política. Asimismo, imparte en el programa de la Maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información de esa facultad el seminario «Servicios Bibliotecarios para Comunidades Multiculturales». Es coordinador de la Biblioteca del Instituto de Matemáticas de esa universidad y fundador del Círculo de Estudios sobre Bibliotecología Política y Social (2000-2008) y fue responsable del Correo BiblioPolítico que publicó en varias listas de discusión entre 2000-2010. Creó y administra la página «Ateneo de Bibliotecología Social y Política» en Facebook.