BIBLIOTECAS, SOCIEDAD Y ESTADO


  • Relação entre as bibliotecas, as ações dos profissionais que nelas atuam e o estado.

LOS BIBLIOTECARIOS EN LAS LUCHAS POLÍTICAS Y SOCIALES DEL PUEBLO: EL PENSAMIENTO DE SHIRAZ DURRANI

¿Quién es y qué piensa Shiraz Durrani?


Shiraz Durrani. Foto: Vita Books Publishers

Shiraz Durrani es un profesional británico-keniano de la bibliotecología. Es un veterano de las luchas anticoloniales en Kenia, iniciándose mientras laboraba como «bibliotecario progresista» en la Universidad de Nairobi, esto es, a partir de 1979. Para Durrani, ser progresista significa estar a favor del cambio, a oponerse activamente al “status quo”, representado por el colonialismo e imperialismo en Kenia. Asimismo, implica objetar, afrontar y combatir las lacras que engendra el capitalismo, como la desigualdad en la distribución de la riqueza y la propiedad, la falta de tierras para la mayoría, la disponibilidad de educación, vivienda y empleos sólo para algunas clases, los bajos salarios, las condiciones de trabajo inadecuadas, la oposición a la sindicalización, la degradación del trabajo/las habilidades para lograr más por menos (trabajo a destajo, etc.), el desaliento del colectivismo, entre otras. Desde 1984, es un exiliado político keniano que vive en Gran Bretaña. Entre sus publicaciones en el campo de la biblioteconomía, destacan estos libros:

Social and racial exclusion handbook for libraries, archives, museums and galleries. 2nd ed. United Kingdom: Social Exclusion Action Planning Network, 2001.

Information and liberation: writings on the politics of information and librarianship. Duluth, Minn.: Library Juice Press, 2008.

Progressive librarianship : perspectives from Kenya and Britain, 1979-2010. Nairobi, Kenya: Vita Books, 2014.

Otras obras importantes de Durrani son:

Never Be Silent: publishing and imperialism 1884-1963. London, UK: Vita Books, 2006.

Mau Mau the revolutionary, anti-imperialist force from Kenya: 1948-1963. London, UK: Vita Books, 2018.

Con base en el contenido de estos materiales, Durrani ha destacado en las esferas políticas y sociales de la información y la biblioteconomía. En efecto, su obra escrita versa sobre la política de la información en el entorno bibliotecario. Obra basada en su experiencia política en Kenia y en su trabajo que ha llevado a cabo en bibliotecas públicas, así como en la presentación de conferencias en diferentes eventos.


Pasta blanda del libro de Shiraz Durrani

Acorde con el pensamiento y la acción social, política y cultural de Durrani en el campo de la biblioteconomía, él es considerado un «bibliotecario africano progresista». Para fundamentar este punto de vista, en esta ocasión se expone su pensamiento en relación con el tema: los bibliotecarios ligados a las luchas políticas y sociales del pueblo. Para tal efecto, se entresacan citas textuales de su libro Information and liberation: writings on the politics of information and librarianship. Su pensamiento lo he organizado en tres importantes rubros: 1] El mito del bibliotecario apolítico y neutral; 2] el bibliotecario activista como trabajador de la información; y 3] el papel social y político de los bibliotecarios. Como se podrá vislumbrar, la «praxis bibliotecaria» (pensamiento + acción) de este colega enfatiza la política en el entorno de los profesionales de la biblioteconomía. Si vivimos en un mundo político, entonces es fundamental pensar en la formulación de un corpus que sirva de base para generar en nuestra región (América Latina) una «biblioteconomía política», en la cual se incluya el estudio y análisis de valores y principios que orienten el compromiso cívico del quehacer bibliotecario. Compromiso referente a mantener informado al pueblo sobre el estado político de la nación; para contribuir de manera efectiva a producir estabilidad política y desarrollo en su país; y para, si es el caso, apoyarle en sus luchas de liberación. Compromiso para desarrollar y suministrar colecciones bibliográficas y así crear conciencia política entre el pueblo.   

En primera instancia, Durrani rechaza el concepto de “neutralidad” en el contexto del trabajo bibliotecario (desarrollo de colecciones, organización de acervos, gestión de servicios) afirmando que practicar la neutralidad es elegir el lado del opresor, es seguir afianzando el status quo, es continuar obstaculizando el cambio social. La reflexión de Durrani a tomar partido parece ser lejano y ajeno en el proceder de una profesión habitualmente conservadora que profesa ingenuamente la capacidad de mantenerse neutral ante los problemas y debates polémicos en cuanto al acceso y uso de la “información” en contextos de conflictos sociales y políticos, tales como: las terribles guerras, el nefasto terrorismo, la inhumana segregación racial o las depredadoras políticas neoliberales. Temas sobre los que se espera, según la postura tradicional, que la mayoría de los profesionales de las bibliotecas no piensen ni se posicionen ante estas realidades de injusticia social, de flagrante violación de los derechos humanos. Desde esta perspectiva, las actividades del personal bibliotecario, a juicio de Durrani, no son ni pueden considerarse neutrales, ya que están implicadas en la contienda de las ideas, cuyo perfil es la lucha política de clases. Desde esta arista, este profesional progresista de la biblioteconomía argumenta que las bibliotecas y los bibliotecarios son elementos esenciales de la amplia realidad social y política. Motivo por el que señala que no seamos neutrales; que adoptemos una recia postura y cuestionemos el mito de la neutralidad; que no nos limitemos a brindar solamente servicios bibliotecarios para continuar manteniendo el status quo; que no nos aferremos a lo tradicional, sino que contribuyamos de manera significativa para gestionar instituciones bibliotecarias públicas basadas sobre principios de derechos humanos e inclusión social.

Como se podrá entrever, el discurso de Durrani va dirigido al personal bibliotecario consciente de la necesidad de participar en el cambio social. Así, la visión de este profesional de la biblioteconomía proyecta compromiso de aprender sobre los movimientos locales e internacionales impregnados de justicia social, con el afán que los bibliotecarios se solidaricen uniéndose a ellos. De modo que Durrani piensa acerca del bibliotecario activista en un escenario de activismo informativo, quien debe estar en contacto con las clases trabajadores, los refugiados, los solicitantes de asilo, las personas de color, entre otros grupos socialmente marginados o en estados de grave vulnerabilidad social. Así, el pensamiento de Durrani nos reorienta para redefinir el papel de los bibliotecarios en el proceso político y durante tiempos de conflicto; para repensar los valores de la biblioteconomía como profesión, principalmente aquellos que han estado convirtiéndose, en determinados contextos, en barreras infranqueables para lograr abatir la exclusión social. En contextos de injusticia social, para él el valor tradicional de la neutralidad de las bibliotecas y su personal es un efectivo respaldo al status quo. En este plano, Durrani defiende la necesidad de estimular el potencial activista de quienes hacen funcionar las bibliotecas. De modo que el concepto de «bibliotecario activista» es quien adopta un papel de activista informativo; profesional de la biblioteconomía que trabaja para poner la información a disposición del pueblo en general; es quien elimina las barreras que impiden el acceso a los contenidos de las colecciones que desarrolla, organiza y circula entre los diversos grupos de usuarios; es quien no se queda en quieto y en silencio, sino que lucha por los valores democráticos esenciales, como la libertad, la justicia, la equidad y la igualdad. En algunos contextos, el activista informativo ha estado del lado de las fuerzas de liberación, de grandes movimientos sociales. Como fue el caso del movimiento bibliotecario progresista en Kenia.     

En concordancia con su modo de pensar y actuar, se tiene la convicción de que las ideas de Durrani pueden inspirar a los profesionales latinoamericanos de la biblioteconomía para matizar, complementar, ampliar y profundizar tanto la teoría como la práctica social y política de esta profesión. Ciertamente, es posible que no se esté de acuerdo con todo lo que él piensa y escribe; es factible que algunas de sus expresiones no alcancen el nivel de universalidad. No obstante, sus ideas son claros referentes para continuar reformulando una «progressive librarianship». De tal suerte que su discurso está destinado para aquellos quienes están empeñados en convertir las ideas en acción; para aquellos colegas que están dispuestos a participar política y socialmente desde el ámbito de la bibliotecología. En este sentido, el pensamiento de Durrani es diáfanamente progresista. Motivo por el que este bibliotecario africano llama a sus homólogos a la acción reflexiva, instándolos a que actúen como decididos activistas, como sujetos a nunca permanecer indiferentes y callados ante hechos deleznables que afectan a la sociedad en materia de asuntos sociales, políticos, económicos y culturales.

A continuación, leamos lo que escribe Shiraz Durrani en torno a los tres asuntos señalados.

El mito del bibliotecario apolítico y neutral

“... un aspecto clave del trabajo bibliotecario "profesional" ha sido la despolitización de la información, tanto en el ámbito académico como en las esferas prácticas.”

“La biblioteconomía en la tradición británica/estadounidense presupone que uno permanece apolítico, lo que significa que los bibliotecarios ni siquiera deben abrir los ojos a la realidad social y política que los rodea, y mucho menos participar en la lucha social en curso de la que son parte.”

“Las bibliotecas tienen un papel educativo que desempeñar en la sociedad. No son recolectoras neutrales de información, sino que pueden desempeñar un papel positivo y dinámico siendo proactivas en la satisfacción de las necesidades reales de información del pueblo. Los trabajadores bibliotecarios tendrán que aprender a trabajar con otras organizaciones nacionales, regionales e internacionales como equipos especiales para brindar un servicio significativo.”

“Los trabajadores bibliotecarios ya no pueden pretender ser neutrales en las luchas sociales que tienen lugar en sus sociedades, sino que tendrán que ponerse de pie y ser tomados en cuenta.”

“Es necesario destruir el mito de un servicio de biblioteca pública "neutral". No hay manera de que las bibliotecas y los bibliotecarios sean o puedan ser neutrales en las luchas sociales de sus sociedades. Cada decisión que toman es un reflejo de su posición de clase y su visión del mundo, por mucho que lo nieguen.”

“La bibliotecología es una profesión aséptica que quiere mantenerse alejada de las luchas del pueblo y que quiere permanecer "neutral" mientras quienes tienen poder y riqueza se apropian de una proporción cada vez mayor de los presupuestos de las bibliotecas. … La profesión bibliotecaria necesita idear un enfoque "orientado a las necesidades" para satisfacer las necesidades de información del pueblo.”

“Si los bibliotecarios están involucrados en el mundo de la información, entonces seguramente tienen la responsabilidad social de garantizar que las personas obtengan la información correcta. Es una cuestión de ética que cuestionen la desinformación, particularmente cuando ésta es utilizada por una camarilla pequeña y poderosa para ganar dinero y capacitar a la gente con pretextos falsos. Pero nuestros bibliotecarios profesionales promedio son demasiado neutrales -o demasiado asustados- para desafiar la mano que los alimenta.”

“Quizás el desafío más importante que enfrentan las bibliotecas y los bibliotecarios es aceptar las implicaciones del hecho de que son parte de la situación política de sus sociedades. Esto significa que su acción -o inacción- en el ámbito político tiene implicaciones importantes para sus comunidades y su trabajo profesional.”

“Las bibliotecas existen en situaciones políticas particulares y los bibliotecarios reflejan su propia clase y posición social en las decisiones que toman en su vida profesional.”

“En sociedades divididas por clases, esto significa que la profesión a menudo puede servir a los intereses de una sola clase: la clase dominante, cuya visión del mundo las bibliotecas pueden ayudar a reforzar a expensas de las perspectivas, la percepción y las necesidades de la clase trabajadora y los miembros más pobres de nuestras comunidades.”

“En un mundo regido por la globalización corporativa, es demasiado fácil dejarse llevar por la corriente de la "biblioteconomía neutral" y no hacer nada para que las bibliotecas desempeñen un papel central en la liberación de las personas, de sus culturas y sus economías del futuro privatizador que la globalización ha planeado para ellas.”

“Se puede ver que dos aspectos del trabajo de un bibliotecario son la recopilación y la posterior diseminación de la información. Esto les otorga un enorme poder, ya que son ellos quienes deciden qué material adquirir y cómo y cuándo difundirlo. Sin embargo, la fácil disponibilidad de información en Internet está cambiando rápidamente su papel monopolista, ya que democratiza el flujo de información.”

“… los bibliotecarios… necesitan liberar sus mentes de las normas de una sociedad dividida en clases, de sus normas sociales, culturales y políticas… En el contexto de las bibliotecas, tendremos que liberarnos del mandamiento que se enseña en las escuelas de biblioteconomía tradicionales. Tendremos que aprender a no ser "neutrales", sino, en cambio, a tomar partido por quienes ya lo eran en todo lo que hacemos para construir un servicio bibliotecario "igualitario".”

El personal bibliotecario activista como trabajador de la información

“Los trabajadores de las bibliotecas tendrán que convertirse en activistas de las diversas luchas del pueblo...”

“Una nueva generación de bibliotecarios activistas posiblemente pueda salvar a la profesión de volverse totalmente irrelevante para aquellos que han sido "socialmente excluidos".”

“El desafío para los bibliotecarios es utilizar la información para liberar a todos aquellos explotados y oprimidos por el canon de la globalización capitalista.”

“El concepto de un bibliotecario profesional alejado de las luchas del pueblo también necesita ser cambiado si se quiere que surja un sistema de información orientado al pueblo. Un bibliotecario, especialmente en el contexto rural, debe ser un miembro plenamente comprometido de la comunidad e involucrarse en sus actividades productivas.”

“Sólo entonces los usuarios de la información dejarán de ser meros espectadores de un drama representado en su beneficio por bibliotecarios "profesionales" y pasarán a integrarse plenamente en la labor de suministro de información, que hoy se reconoce como un derecho humano básico.”

 “Si los bibliotecarios quieren construir bibliotecas verdaderamente orientadas a las personas, tendrán que dejar de operar aislados de las fuerzas progresistas que ya luchan por la liberación.”

 “El desafío para los trabajadores de la información es levantar la cabeza y ser incorporados entre las fuerzas populares que buscan poner fin a la exclusión.”

“Para que esto suceda se necesita una revolución cultural. Cómo involucrarse del lado de la lucha popular es el verdadero desafío para los trabajadores de la información.”

“Tal vez el mayor desafío para los profesionales de la información sea desarrollar un nuevo modelo de bibliotecario "activista"… Un nuevo comienzo para los bibliotecarios sólo será posible si la profesión puede aceptar este reto.”

 

El papel social y político de los bibliotecarios

“Los bibliotecarios de todo el mundo tienen un papel que desempeñar en la eliminación de las causas profundas de la pobreza, el analfabetismo, el desempleo y la desigualdad. Ya no es aceptable que las bibliotecas y los bibliotecarios se nieguen a tomar en serio esta responsabilidad social. La elección es simple: si la profesión de la información no toma en serio su responsabilidad social, ya no tendrá un papel social. El pueblo entonces desarrollará modelos alternativos de comunicación de información y conocimientos que satisfagan sus necesidades. Entonces no habrá bibliotecas como las conocemos hoy.”  

“Tal vez sea hora de que los profesionales de la información dejen de lamentarse por la situación y pasen a convertir sus ideas en acciones.”

“La lucha por un servicio de información pertinente está íntimamente ligada a las luchas políticas del pueblo para satisfacer sus necesidades materiales, sociales, culturales y políticas.”

“Es importante considerar a los bibliotecarios profesionales en su contexto social. Forman parte de una estructura social que, en el capitalismo, está dividida en varias clases. El sector de la información, al igual que otros aspectos de la vida, es en realidad una herramienta de una clase particular, que la utiliza para promover sus intereses de clase. Al mismo tiempo, las clases con menos poder político o económico se encuentran en una constante resistencia para hacer valer sus intereses de clase. Los profesionales en este contexto no son neutrales. Lo admitan o no, están involucrados en esta lucha de un lado o del otro.”

“Las necesidades de información del movimiento popular están, por supuesto, relacionadas con las necesidades de sus luchas. En esencia, necesitan saber todo lo que saben sus adversarios, pero además también necesitan conocer y comprender la realidad de la situación desde su propio punto de vista, tanto nacional como internacional, para poder extraer las lecciones correctas en sus luchas.” p. 227

“Un movimiento popular busca el poder político para satisfacer las necesidades de aquellos a quienes representa. Un requisito clave para que su lucha triunfe es el control sobre la información social. Las necesidades de información del movimiento popular están, por supuesto, relacionadas con las necesidades de sus luchas”.

“Los bibliotecarios profesionales pueden contribuir al éxito de un movimiento popular participando activamente en la lucha y aportando sus habilidades para brindar apoyo informativo a la lucha popular. Todas las habilidades tradicionales del profesional de la información (adquirir material relevante para avanzar en su lucha, almacenar, difundir, catalogar y clasificar la información, etc.) son necesarias en la lucha. Los bibliotecarios son los bancos de información colectiva sobre la lucha a los que la organización puede recurrir.”

“La visión de un movimiento popular global, como el Movimiento Social Mundial, puede surgir sólo si existe este intercambio activo de información. El papel del bibliotecario profesional es crear ese tipo de intercambios.”


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FELIPE MENESES TELLO

Cursó la Licenciatura en Bibliotecología y la Maestría en Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por la (UNAM). Actualmente es profesor definitivo de asignatura en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM. En la licenciatura imparte las cátedras «Fundamentos de Servicios de Información« y «Servicios Bibliotecarios y de Información» con una perspectiva social y política. Asimismo, imparte en el programa de la Maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información de esa facultad el seminario «Servicios Bibliotecarios para Comunidades Multiculturales». Es coordinador de la Biblioteca del Instituto de Matemáticas de esa universidad y fundador del Círculo de Estudios sobre Bibliotecología Política y Social (2000-2008) y fue responsable del Correo BiblioPolítico que publicó en varias listas de discusión entre 2000-2010. Creó y administra la página «Ateneo de Bibliotecología Social y Política» en Facebook.